En los últimos años, el mercado de los complementos alimenticios está experimentando un crecimiento muy notable, lo que conlleva también una mayor complejidad a nivel regulatorio, y por si no fuera poco, cada país de la UE cuenta con su propia normativa, lo que complica la situación.
En sus inicios, por un ahorro de costes, y también por desconocimiento, muchas empresas optan por no dar a los asuntos regulatorios la importancia que merecen, y las sorpresas llegan después, cuando reciben la visita de inspección o requerimientos tras la notificación de sus productos, con los costes que ello puede comportar, tanto a nivel de reimpresión de etiquetas como de posibles sanciones.
Y no se trata solo de comprobar que el etiquetado sea conforme a la legislación vigente, toda la parte de marketing y comunicación debería también ser revisada, pues las autoridades sanitarias cada vez están más enfocadas en el control de páginas webs, redes sociales y mercados electrónicos.
Lo recomendable es contar con una consultoría de calidad que esté al día de todas las actualizaciones regulatorias del sector. Además, antes de un nuevo lanzamiento, habría que revisar que la fórmula cumple con la normativa de todos los países donde se quiere comercializar. Esta sería la forma más rentable de trabajar para evitar posteriores retiradas del mercado y los costes que ello conlleva.
También es sumamente importante que la consultoría con la que decidamos trabajar cuente con una intensa experiencia en varios mercados, pues ello repercute en una interpretación mucho más amplia y rica de la normativa de cara a evaluar cada situación de una forma real y personalizada, dependiendo del país, e incluso de la comunidad autónoma, en el caso de España, donde esté ubicada la empresa.
Más allá de ser una limitación, el correcto cumplimiento de la normativa contribuye positivamente en la imagen y reputación de la marca de cara al consumidor, y sobre todo en la tranquilidad de la empresa, que puede concentrar sus esfuerzos en otras áreas del negocio.
En Supplaffairs trabajamos desde hace muchos años con pequeñas y grandes marcas que nos ven como un socio estratégico y necesario para su desarrollo y crecimiento. Pero esta relación es bidireccional: gracias a ellas, nosotros también nos nutrimos de nuevos retos y situaciones que enriquecen nuestro bagaje en materia de regulación de complementos alimenticios.